Documentos: Proclama o Decreto de Guerra a Muerte.

 Una de las más controversiales decisiones de Simón Bolívar como protagonista político de la primera mitad del siglo XIX en la América de habla hispana fue sin duda el Decreto de Guerra a Muerte emitido en Trujillo el 15 de junio de 1813 en el contexto de la Campaña Admirable. No es el objeto de estas líneas entrar en el análisis de las circunstancias, las razones o motivos ni el resultado o consecuencias de tal decisión, temas de los que ya se han ocupado con suficiente extensión (llegando incluso a extremos lisonjeros o acusatorios) los historiadores. Mostraremos, pues, el documento en cuestión como elemento probatorio de una verdad histórica.

 En el fondo documental Archivo General de la Nación, sub-fondo Archivo del Libertador, tomo 21, folios 177 al 178 se encuentra el único ejemplar manuscrito de este trascendental documento que se conserva en Venezuela. Se trata de una copia autenticada con la firma del coronel Pedro Briceño Méndez (quien actuó durante toda la campaña como Secretario Privado del futuro Libertador y posteriormente como Secretario de Guerra) y escrito de mano del escribiente capitán Jacinto Martel (de los auxiliares que más tiempo se desempeñó en la Secretaría del Libertador, pues entro en servicio en 1813 y se retiró en 1829). El análisis del papel sobre el que se escribió el texto de la Proclama o Decreto, así como el estudio de la caligrafía demuestra que este texto fue escrito entre junio y agosto de 1813, lo que lo hace coetáneo con el original, que hasta ahora no ha sido localizado. Existe en el mismo archivo, tomo 69 folio 2, un ejemplar impreso en hoja suelta hecho Caracas por Juan Baillío (quien actuara en varios períodos como impresor oficial del Gobierno) muy probablemente poco después de la entrada de Bolívar a esa capital, lo cual ocurrió el 6 de agosto de 1813. Entre el manuscrito y la hoja impresa existen pequeñas diferencias de redacción que no alteran para nada el sentido del polémico texto, pero que muestran, una vez más, la meticulosa y constante revisión a la que el Libertador sometía sus escritos públicos, además de ofrecer material para el estudio histórico de los escritos de Bolívar.

 Presentamos el texto de la Proclama o Decreto de Guerra a Muerte tal como se redactó en el manuscrito, el cual mostramos en imágenes, al igual que la hoja impresa en Caracas:


SIMÓN BOLÍVAR,
Brigadier de la Unión, General en Jefe del Ejército del Norte libertador de Venezuela.

A sus conciudadanos.=Venezolanos:

Un ejército de hermanos, enviado por el Soberano Congreso de la Nueva Granada, ha venido a libertaros, y ya lo tenéis en medio de vosotros, después de haber expulsado a los opresores de las Provincias de Mérida y Trujillo.

Nosotros somos enviados a destruir a los españoles, a proteger a los americanos y a restablecer los Gobiernos Republicanos que formaban la Confederación de Venezuela. Los Estados que cubren nuestras armas están regidos nuevamente por sus antiguas Constituciones y Magistrados, gozando plenamente de su libertad e independencia; porque nuestra misión sólo se dirige a romper las cadenas de la servidumbre que agobian todavía a algunos de nuestros pueblos, sin pretender dar leyes ni ejercer actos de dominio, a que el derecho de la guerra podría autorizarnos.

Tocados de vuestros infortunios, no hemos podido ver con indiferencia las aflicciones que os hacían experimentar los bárbaros españoles, que os han aniquilado con la rapiña y os han destruido con la muerte; que han violado los derechos sagrados de las gentes; que han infringido las capitulaciones y los tratados más solemnes; y en fin han cometido todos los crímenes, reduciendo la República de Venezuela a la más espantosa desolación. Así, pues, la justicia exige la vindicta, y la necesidad nos obliga a tomarla. Que desaparezcan para siempre del suelo colombiano los monstruos que lo infestan y han cubierto de sangre; que su escarmiento sea igual a la enormidad de su perfidia, para lavar de este modo la mancha de nuestra ignominia y mostrar a las naciones del Universo que no se ofende impunemente a los hijos de la América.= A pesar de nuestros justos resentimientos contra los inicuos españoles, nuestro magnánimo corazón se digna, aún, abrirles por la última vez una vía a la conciliación y a la amistad= todavía se les invita a vivir entre nosotros pacíficamente si detestando sus crímenes y convirtiéndose de buena fe, cooperan con nosotros a la destrucción del Gobierno intruso de la España y al restablecimiento de la República de Venezuela= Todo español que no conspire contra la tiranía en favor de la justa causa por los medios más activos y eficaces, será tenido por enemigo y castigado como traidor a la patria, y por consecuencia será irremisiblemente pasado por las armas. Por el contrario, se concede un indulto general y absoluto a los que pasen a nuestro ejército con sus armas o sin ellas; a los que presten sus auxilios a los buenos ciudadanos que se están esforzando por sacudir el yugo de la tiranía. Se conservarán en sus empleos y destinos a los oficiales de guerra y magistrados civiles que proclamen el Gobierno de Venezuela y se unan a nosotros; en una palabra, los españoles que hagan señalados servicios al Estado serán reputados y tratados como americanos.= Y vosotros, Americanos, que el error o la perfidia os ha extraviado de la senda de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos, en la íntima persuasión de que vosotros no podéis ser culpables y que sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos. No temáis la espada que viene a vengaros y a cortar los lazos ignominiosos con que os ligan a su suerte vuestros verdugos. Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedades; el solo título de Americanos será vuestra garantía y salvaguardia. Nuestras armas han venido a protegeros, y no se emplearán jamás contra uno solo de nuestros hermanos.= Esta amnistía se extiende hasta a los mismos traidores que más recientemente hayan cometido actos de felonía; y será tan religiosamente cumplida que ninguna razón, causa o pretexto será suficiente para obligarnos a quebrantar nuestra oferta, por grandes y extraordinarios que sean los motivos que nos deis para excitar nuestra animadversión.= Españoles y Canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables.= Cuartel General de Trujillo, 15 de junio de 1813. – 3°.= SIMÓN BOLÍVAR.=

Es copia.

BRICEÑO MÉNDEZ.
Secretario.



Archivo del Libertador, tomo 21, folio 177 anverso.

Archivo del Libertador, tomo 21, folio 177 reverso.

Archivo del Libertador, tomo 21, folio 178 anverso.


Archivo del Libertador, tomo 69, folio 2.

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